





PLAZA SAN FRANCISCO EL EPICENTRO HISTORICO Y GASTRONOMICO DEL CUSCO
La Plaza San Francisco es, después de la Plaza de Armas, el espacio social más relevante de la ciudad.
Su vínculo con la gastronomía no es coincidencia; por siglos, ha sido considerada el "estómago" y el punto de encuentro predilecto de los cusqueños.
Originalmente, este terreno formaba parte del inmenso Huacaypata (la plaza principal inca). Sin embargo, tras la llegada de los españoles y la edificación del convento de la Orden Franciscana en 1534, el espacio se delimitó para convertirse en lo que conocemos hoy. Durante la colonia y gran parte de la era republicana, funcionó como un vibrante mercado abierto y terminal de carretas, donde llegaban los productos más frescos de los valles sagrados.
Datos Curiosos que debes conocer:
- El Altar del Chiriuchu: Cada año, durante las festividades del Corpus Christi (entre mayo y junio), la plaza se transforma. Se dice que, si no has probado el Chiriuchu en los puestos de San Francisco, no has vivido la tradición completa. Es el lugar donde convergen los sabores de la costa, sierra y selva.
- Cuna de las Picanterías: En las calles aledañas, como Mesón de la Estrella, aún respiran algunas de las picanterías más antiguas. Antaño, los arrieros y viajeros buscaban aquí refugio y una jarra de frutillada para combatir el frío andino.
- Un Jardín Botánico Escondido: Pocos visitantes notan que la plaza alberga un pequeño jardín botánico con especies nativas. Aquí crecen plantas que siguen siendo esenciales en nuestra cocina regional, tanto para sazonar platos como para infusiones medicinales.
- Secretos bajo el suelo: Bajo las piedras de la plaza y el convento existen criptas y túneles. La historia local cuenta que, en tiempos de escasez, los frailes repartían pan y alimentos desde sus porterías, consolidando a San Francisco como un símbolo de auxilio alimentario.
Qué visitar en los alrededores:
Si estás paseando por el centro, no puedes perderte estos hitos:
- Iglesia y Convento de San Francisco: Este complejo es, probablemente, uno de los testimonios más auténticos de la fe y el arte colonial. Fundada en los albores de la presencia española, la iglesia no solo es un templo, sino una cápsula del tiempo. Al entrar, es imposible no sentirse abrumado por el Lienzo de la Genealogía; una obra monumental de Juan Espinoza de los Monteros que, con sus 682 personajes, ostenta el título del tercer óleo más grande del mundo. Pero el convento guarda secretos aún más profundos:
- El Arco de Santa Clara: Ubicado estratégicamente en la Plaza San Francisco, este monumento es considerado el arco triunfal más hermoso del periodo republicano en Perú. Su origen es puramente político: fue erigido en 1835 por orden del mariscal Andrés de Santa Cruz para celebrar la Confederación Perú-Boliviana. Lo que lo hace especial es su ubicación sobre el antiguo trazado del Qhapaq Ñan (el camino inca hacia el Contisuyo). Si te fijas en su remate, verás una estatua de la Libertad portando un gorro frigio, un símbolo de la transición del Cusco de capital incaica a centro de la nueva República. Su nombre rinde homenaje a las monjas Clarisas, cuyo convento se encuentra apenas a unos pasos.
- Museo Histórico Regional (Casa del Inca Garcilaso): Entrar en esta casona del siglo XVI es hacer una pausa para entender el mestizaje. Esta fue la morada del Inca Garcilaso de la Vega, el primer gran cronista mestizo que supo narrar la gloria de sus ancestros incas con la pluma de Castilla. El museo es mucho más que una casa biográfica. En sus salas harás un viaje cronológico: desde los orígenes con las culturas Marcavalle y Wari, hasta el apogeo Inca y la posterior fusión virreinal. Su pinacoteca es un festín visual, llena de lienzos de la Escuela Cusqueña donde los santos europeos adquieren rostros y paisajes andinos, sellando visualmente el sincretismo de nuestra cultura.
- Mercado de San Pedro: Para sentir el pulso real del Cusco actual, hay que ir a San Pedro. Este mercado es un bombardeo sensorial de aromas a hierbas frescas, quesos de la zona y el cálido olor del pan Oropesa recién horneado. Su arquitectura tiene su propia leyenda: se dice que la estructura de hierro fue diseñada en el taller de Gustave Eiffel (sí, el de la torre parisina) y levantada en 1925. Más allá del mito, su ubicación fue una jugada maestra de urbanismo; se construyó junto a la estación de tren para recibir directamente las frutas de la selva y las hortalizas del Valle Sagrado. Es el lugar donde el Cusco antiguo y el moderno se sientan a desayunar juntos. Nuestro restaurante ubicado en la misma plaza ofrece una serie de platillos tradicionales y modernos con los que puedes disfrutar de la experiencia cultural y gastronómica completa.
Si buscas sumergirte en la esencia del Cusco Pirwa Restaurant se ubica frente a la emblemática Plaza de San Francisco, un rincón donde cada piedra cuenta una historia. Estamos a solo unos pasos de los tesoros artísticos del convento y de la vibrante energía del Mercado de San Pedro.
Tip de viajero: Si quieres profundizar en la historia de estos lugares con un guía experto, puedes reservar nuestros tours culturales de un día en Inca World Travel.
Fecha de Publicación: 23/04/2026
